martes, 12 de noviembre de 2013


Aquí el tráfico es lo característico, el freeway es un infierno de asfalto, hay que tener mucho cuidado porque otros viajeros quizá pueden estar teniendo un mal día. 


El calor es menos mediante vamos avanzando hacia el norte, se nota en el viento fresco pero tantos carros transforman los nervios. anoche cuando manejaba podía sentir esa presión en el asfalto, los carros pasaban, yo rebasaba en ocasiones, estaba muy oscuro y las líneas fosforescentes de la carretera me tranquilizaban un poco, nadie hablaba en el auto, se oían las respiraciones de mis padres y hermanas, yo temblando por el frío del aire acondicionado pero manejando con cautela. 

Por fin entramos a la ciudad, es estresante manejar en el freeway, iba a 120 km/h y no se sentía nada, los otros viajeros iban aún más rápido, acelerando su paso al destino indicado. Mil cosas podían pasar por mi cabeza pero aun no dejaba el estrés por otro lado, hasta que hubo un momento en el que pude acostumbrarme a las vías. Formaban una figura perfecta, una impecabilidad que no cabía en mis ojos. Si tan sólo este tipo de perfección tuvieran las carreteras de México se ahorrarían muchos accidentes.


Alejandra Apodaca

Julio 17, 2009 (Los Ángeles, California)

sábado, 9 de noviembre de 2013

Cierro los ojos y no encuentro mas que tu inalcanzable timidez, pálida, absorta de toda esperanza que pudiera encontrarse. La luz contrasta en tus sienes, llevas esa sangre prohibida que me hace desearte aun más, pero no cedes, tu cuerpo se tambalea inerte en el sopor de la fantasía, buscando respuestas a preguntas eternas que no alcanzaran un grado de credibilidad.

Muy en ti, en tu alma, en esa alma de guerrero adyacente, de poderosa persona, se encuentra el anhelo; aunque triste y sensato es más fuerte que tú mismo. Igual que todo, como la liebre es más fuerte ante el insecto, pero el insecto puede ser letal.

Cuando vi que rozabas en un segundo de hielo mis manos blancas decidí imaginarte en la nostalgia que invadía mis pensamientos. Así fue como cerré los ojos para decirte lo que pienso que me hace falta.

A pesar de que me encante el dolor de tu ausencia y a la vez me mate no soportar estar lejos de ti te siento como si te conociera, y como si hubiéramos compartido algún baile o ritual con tu sangre prohibida, coagulada sobre la gravedad, entre las personas que no nos veían, pero seguíamos ahí, bajo la lluvia, con  una mirada fija al infinito, excavando lo que se  nos perdió en el pasado para borrarlo y dejar espacio para encontrar otras cosas, lejos de nosotros mismos, resignándonos a estar sin estar…

Alejandra Apodaca


Junio 24/2009


jueves, 27 de octubre de 2011

...



¡La hemos vuelto a hallar!
¿Qué?, la Eternidad.
Es la mar mezclada
con el sol.

Arthur Rimbaud

lunes, 8 de junio de 2009

Reseña de "Los pilares de la tierra" Recomendación




“Los pilares de la tierra” es la obra maestra de Ken Follett, una historia sublime y majestuosa donde se mezclan todo tipo de sentimientos encontrados que nos transportan al escenario de la edad media en cuanto leemos la primera palabra.
El lugar principal donde se lleva a cabo la mayoría de la historia es en el priorato de Kingsbridge donde todo fluye alrededor de la construcción de una gran catedral, la que sería la causante de todas las desgracias en una cruel guerra entre el clero y la monarquía, que se convertiría en una disputa por el poder y la justicia de cada uno de los personajes. La trama pretende enredarnos en una línea de amores pasionales, muertes, en todo aquello que parece imposible.
Los personajes principales englobados en una sangrienta problemática buscan su supervivencia sin importar las consecuencias. Van desde Joe el más noble constructor, hasta el malvado Obispo Waleran que cree que satisfacer a Dios es hacer el bien propio y no el ajeno. O que decir de William, casi la mismísima encarnación del demonio, un ser sádico que está de la mano con la ira.
Comienza con el ahorcamiento público de un inocente y termina con la humillación de un rey. Además de informarnos del tipo de vida en la edad media éste libro nos da un tipo de introducción de cómo se construían las hermosas catedrales de aquellos coléricos tiempos y las dificultades que se obstruían en el camino.
Por último cabe mencionar lo maravilloso que es seguir esta obra, pues está dividida en 6 períodos de tiempo. En todo su transcurso pasan 50 años aproximadamente en la vida de los personajes, se viven como en carne propia sus altas y sus bajas, sus etapas de madurez, su odio, su sufrimiento, hasta llegar a la muerte tan temida que a veces sucede de manera inesperada e injusta.


Por: Alejandra Apodaca

miércoles, 15 de octubre de 2008

...Alucinación

Vi un fuego infernal que emanaba de sus ojos, como el llanto del mismísimo cielo cayéndose a pedazos, era un fuego sin fin, a diestra y siniestra, jugando con el destino, enseñando sus armas letales al mundo por donde paseaba su obstinado fulgor.
Salían estelas de hiel venenosas, me envolvían con sus destellan tes flagelos y sacudían el paraíso de mis sueños, era de noche, estaba des protegida, ni siquiera un conjuro me pasaba por la mente, ni una simple palabra, pero me abalancé sobre una espada que estaba clavada en la luna y la desenvainé frente a aquellos ojos, cuando quise cortar, un cielo se abrió y caí dormida.
Cuando abrí mis ojos, me asomé a su mirada y era tan angelical y esmeralda que ya no sabía ni que era lo que pasaba,. Aún recordaba lo de la noche anterior, hasta llegué a pensar que solo habían pasado unos cuantos minutos, pero todo era tan confuso que quizá fui presa de una horrible alucinación.
Marie Insane

viernes, 22 de agosto de 2008


Vuelvo a la batalla contra mi misma, y contra el tiempo traicionero que me vió nacer bajo las luces de un quirófano.
Es difícil regresar a lo que alguna vez fueron tristezas y muertes espirituales, mi voz era una con el unísono de las torrentosas campanas de la iglesia, mientras volaban las esperanzas de mi vida, jamás volví a ver una tarde lluviosa como la veo hoy.
Nunca era tarde, pero siempre se terminaba el tiempo, retornaba su color en una irónica competencia bipolar dentro de mis sentimientos, vacía a veces me torturaba con fantasmas del pasado, viendome caer una y otra vez, sobre los cristales del espejo de mi alma rota. Recuerdo que deseaba una muerte dulce, pero a la vez amarga. Se me hacía fantástico poder saborear por unos segundos el placer de estar muerta, más no queria dejar de existir, solo eran caprichos de mi inmadurez, jhejhe, ahora solo son risas..
Marie Insane

jueves, 14 de agosto de 2008

Guten Nacht/Morgen

Un pequeño espacio,
para deshatar mis fantasías...